Querido Diario,
El sonido de un caballo se escucha a lo lejos. Sus pasos, rápidos y veloces, sacuden la tierra asta en las entrañas más escondidas y desoladas de la tierra. Lugares que ni si quiera la imaginación del hombre se atreve a vislumbrar. El caballo, junto al frio de la escarcha, llega rápidamente a mi ventana. La bestia, como si de un caballo infernal se tratara, escupe un fuego intenso de sus narices, calentándome hasta en lo más profundo del alma. De esta bestia infernal se baja prontamente un hermoso caballero vestido de un rojo carmesí. Prontamente este me agarra atraves de la ventana con sus poderosos brazos y dulcemente me susurra al oído “Mi querida Ginebra, olvídate de tu Artu y ven conmigo.”. Cada noche desde que me casé sueño lo mismo. Es un sueño agitado y aterrador, pero al mismo tiempo apasionante y enloquecedor, como si de un torbellino de lujuria se tratara. En las dulces historias de mi infancia, la pasión con la que los escritores escribían sus narras sobre las bellezas del amor era tan intensa que las frágiles hojas de mis libros casi se derretían como las alas de las mariposas al pasar sobre el fuego. Pero ahora que estoy casada tengo la sensación de que mis innumerables lecturas solo hayan sido la burla de algún autor borracho que confundió el calor del aguardiente por algún sentimiento llamado amor.
Al conocernos, Charles se parecía al mismísimo Zeus transformado en hombre para seducirme. Su mirada me hacía bullir la piel y su tacto me provocaba profundas quemaduras de pasión en el alma. Pero ahora siento como si todo esos dulces momentos que pasamos antes de casarnos solo fueron un cruel espejismo de mi alma sedienta de pasión. ¿Charles, que te paso? ¿Acaso el aguardiente de la boda te quemó el alma? ¿O es que las blancas montañas de mi cuerpo no consiguen avivar en ti en fuego de la pasión?
Este matrimonio, para mí es como estar en un infierno. Pero no un infierno de fuego y diablos como el que narran cada domingo en la iglesia, sino uno frio y vacío como el Hades de los griegos. Cada vez que Charles be besa con sus torpes labios, siento como si una parte de mí se fuera congelando poco a poco. Mis entrañas cada vez se retuercen más cuando veo sus frágiles e impotentes dedos intentar acariciarme la cara. Parecen como tristes arañas sin rumbo alguno. ¿Es esto entonces el amor? ¿Sentir repulsión por alguien que supuestamente tendría que echar gasolina sobre la llama de mi pasión? Malditos seáis Gautier y Merimee y todos los de vuestra estampa por imprimirme en la cabeza tanta ideas increíbles sobre el matrimonio.
Pero no, querido Diario, no puedo dejar que la fría esencia de Charles me hunda en su desolado abismo sin fin. Debo conseguir mantener mi joven alma viva y despejada, porque en el fondo de mi corazón todavía creo que todas estas bonitas y pasionales historias que leí de pequeña son verdad. No puede haber después de todo tantos escritores borrachos, ¿o sí?
Espero que mi vida cambie pronto. No puedo ni imaginarme como sería mi vida si me quedase aquí con Charles. Seguro que me convertiría en algún espantapájaros sin vida recluido a las tareas del hogar. Me gustaría poder seguir contándote más historias de mi triste matrimonio, pero ahora es muy tarde y quiero volver a encontrarme con el Lanzarote de mis sueños; el único rayo de pasión y amor en esta oscura vida que estúpidamente he decidido compartir con Charles.
Hasta pronto querido Diario.
Esta entrada esta muy bien escrita. Me gusta mucho como incluiste un sueno que habia tenido Madame Bovary en el principio. Tambien me parece que usaste muy buenos adjetivos para describir sus sentimientos, pero tenes algunos errores de otrografia pequenos. Todo parece muy romantico y en un tono desesperado. Cuando lo lei pude creer que Emma si se sentia claustrofobica y atrapada. Hiciste un muy buen trabajo y me gusta mucho tu blog en general. Solo un detallito, pudiste haber metido mas ejemplos del libro (ilustrar momentos de verdad en los cuales se sintio asi), pero eso solo es una sugerencia no algo que hace falta.
ResponderEliminarMe encanta este diario. Es creativo, el lenguaje es maravillosos. Estoy de acuerdo con Camila con el hecho de que podrías incluir más detalles del libro en particular detalles que reflejen la personalidad de Charles (CAP.1-4) Por otra parte, hay unos detalles de ortografía y algunas redundancias que hay que resolver. Pero me encanta la idea , me parece que tiene personalidad y es único.
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